Tu clase de Nuevo Prisma A2 ha llegado a un tema que podrías usar fuera del aula. Quizá quieras explicar por qué te has unido a un grupo, contarle a alguien qué hiciste el fin de semana o dar una mano en un evento. Entre lección y lección, elige una pregunta de ese tema y responde en voz alta con una frase corta. Te resultará más fácil ver qué necesitas cuando la respuesta es tuya.

Esta guía toma como referencia Nuevo Prisma A2, primera edición (2013), de la Editorial Edinumen, usando las unidades 1, 7 y 12 como ejemplos. El material de la editorial y las tareas que te asigne tu profesor siguen siendo tu punto de partida. Las tres escenas de HearSay que enlazamos son conversaciones originales sobre temas relacionados y las tienes disponibles en el portal de Nuevo Prisma A2. Son opcionales y no forman parte del audio oficial del libro.

Respuesta rápida: Elige la unidad que estés studying en clase. Escucha un intercambio corto del libro o una de nuestras escenas de apoyo. Haz una pausa en alguna pregunta y responde aportando un detalle real sobre ti. Vuelve a escuchar, comprueba la palabra o estructura que te haya generado dudas y haz una nueva pregunta de seguimiento a un compañero. Si te queda alguna duda sin resolver, llévale a tu próxima clase.

Empieza con una respuesta corta y real

Una sola pregunta basta para empezar. Si la unidad actual trata sobre conocer gente, explica por qué estás en un sitio. Si va de contar historias, di primero qué pasó. Si es sobre un evento, ofrécete a hacer una tarea. No hace falta que prepares una presentación larga. Una respuesta corta te permite ver si el resto de la conversación fluye de forma natural.

Primero, presta atención a la situación: ¿quién habla?, ¿qué necesita una de las personas? y ¿qué sabe la otra? Vuelve a reproducir la pregunta que quieres responder. Di tu respuesta en voz alta sin leer. Después, mira el texto para comprobar únicamente la palabra o estructura que te ha hecho dudar. Inténtalo de nuevo tapando el texto. Esto sirve tanto con las grabaciones de tu libro de texto como si practicas con un compañero o usas una de las escenas originales que te sugerimos abajo. Puedes dejarlo ahí o añadir una pregunta propia.

Intenta que los ejemplos se parezcan a tu vida diaria. Puede que no cantes en un coro ni colabores en una carrera, pero seguro que alguna vez te has unido a un grupo, has oído una historia inesperada o has ayudado a organizar algo. Adapta los detalles para que la respuesta sea tuya. Si practicas con un compañero, deja que te haga una pregunta de seguimiento que no hayas preparado. Si estás a solas, escribe una continuación lógica y respóndela tras una breve pausa. Lo importante es mantener la conversación y no limitarse a recitar un guion memorizado.

Saca partido al capítulo y vuelve a él más adelante

Antes de la siguiente clase, apunta el número de la unidad, la pregunta que has respondido y una frase que hayas consultado. Si has probado con dos respuestas, quédate solo con la diferencia que cambie el sentido: una hora, un motivo o un detalle nuevo. Llévale a tu profesor la frase que no hayas conseguido rematar. Así, el libro te servirá como referencia para comunicar lo que de verdad quieres, y no solo como una lista de frases para repetir.

No hace falta que añadas otra rutina diaria de deberes. Un único intercambio corto resulta muy útil si conecta con el tema que ya estás viendo en clase. Si el audio de la editorial te da la pregunta que necesitas, usa esa. Si buscas otro contexto, una conversación original te ofrecerá una persona distinta a la que responder.

Explica por qué te has apuntado en la unidad 1

La unidad 1, Nos conocemos, incluye presentaciones, motivos para aprender español y gustos fuera de clase. En Primera noche en el coro, Iván llega a un coro comunitario en Pamplona antes del primer ensayo de la temporada. Maite, que lleva años cantando allí, se da cuenta de que él es nuevo. Se tutean. Iván tiene que explicar por qué ha ido, preguntar sobre el grupo y contar qué le preocupa.

Presta atención a la pregunta en la que le piden a Iván que explique por qué se ha apuntado. Haz una pausa y responde pensando en un grupo o clase que hayas elegido tú. Puede que te hayas apuntado para conocer gente, aprender algo o dedicarle tiempo a una afición. Da un motivo y un detalle. Si prefieres no contar nada personal, invéntate una historia sencilla y corriente. Busca en la unidad la forma de expresar una finalidad que hayáis estudiado en clase y vuelve a intentar la respuesta sin leer.

Para una segunda práctica, imagina que eres Maite. ¿Qué le dirías a un miembro nuevo antes del primer ensayo? Dale un consejo práctico y amable. Si trabajas con un compañero, deja que te haga una pregunta inesperada, por ejemplo, dónde dejar la mochila o si hace falta conocer ya a todo el mundo. Si practicas a solas, da un consejo breve y luego responde adoptando el papel del recién llegado. Así te obligarás tanto a escuchar como a explicar tus propios motivos.

La escena también plantea un pequeño reto social: Iván es nuevo en la ciudad y no sabe muy bien qué se va a encontrar. Intenta reconocer una preocupación antes de darle respuesta. Puedes usar este mismo recurso para dar la bienvenida a alguien en una clase, un grupo deportivo o el trabajo. Aunque tus palabras sean sencillas, lo valioso de este ejercicio es aprender a detectar qué necesita saber la otra persona.

Para dar otra pasada, cambia de perspectiva: en lugar de presentarte, pregunta sobre el grupo. Imagina que necesitas saber cuándo empieza el próximo ensayo, si tienes que llevar algo o a quién puedes consultar si faltas un día. Tu compañero puede responder con un detalle propio. Si estás a solas, vuelve a escuchar cómo resuelve Maite las dudas y formula otra pregunta que le sirva de ayuda a alguien nuevo. Estas dos intervenciones te permiten practicar tanto las preguntas como las respuestas dentro del mismo tema de la unidad.

Este saludo sirve para repasar el presente de indicativo con verbos regulares e irregulares. Para practicar, di tu nombre y devuelve la pregunta. Intenta cambiar coro por otro espacio, como clase de cocina o club de lectura.

Esta parte muestra el funcionamiento de estructuras como ¿Por qué / Para qué + presente de indicativo y para + infinitivo. Puedes practicar dando dos motivos diferentes para unirte a un grupo real o imaginario, como para hablar español o porque quiero hacer deporte.

A medida que avanza el diálogo, Maite le pregunta a Iván si ha cantado antes en un coro y le tranquiliza. Aquí puedes practicar expresiones como no te preocupes para dar tranquilidad a alguien. En la cuarta parte, Maite comparte algunos consejos útiles para las primeras semanas, lo que te ofrece ejemplos de las estructuras es útil / bueno / necesario + infinitivo y tener que o poder + infinitivo. Intenta formular tus propios consejos con estas estructuras, por ejemplo: es necesario llegar temprano.

Después, Iván cuenta qué le pone nervioso, mientras que Maite explica qué le saca de quicio durante los ensayos. Esta transición te permite usar veros que funcionan como gustar, entre ellos preocupar, molestar e interesar. Piensa en algo que te preocupe al estar en un grupo y dilo en voz alta, por ejemplo: me preocupa hablar en público.

Hacia el final, Iván explica cómo va hasta el centro cívico y Maite le sugiere una ruta alternativa. Esta sección sirve para repasar el vocabulario para moverse por la ciudad. Por último, Maite detalla cómo se organizan las tardes de ensayo, desde el calentamiento hasta la visita al bar, utilizando conectores de secuencia como primero, luego y al final. Puedes practicar describiendo tu propia rutina de la tarde con estos tres conectores.

Cuenta lo importante de una historia en la unidad 7

En la unidad 7, Cuenta, cuenta..., trabajas las historias y las reacciones. La escena de HearSay El perro en el parque comienza en una cafetería cercana a un estudio de diseño en Palma. Aina le cuenta a su compañero Toni algo que le ocurrió el domingo mientras estaba en el parque. Toni quiere saber todos los detalles. Se conocen desde hace años y se tutean.

Primero, presta atención al suceso que hace que Toni pregunte más. ¿De qué se dio cuenta Aina y qué hizo después? Resúmelo en dos frases antes de comprobar el texto. No hace falta que utilices todos los adjetivos. Lo que de verdad importa es distinguir lo que estaba pasando antes del hecho que cambió el rumbo de la historia. Si en clase estáis practicando las formas de pasado, compara tu resumen con el capítulo antes de volver a repetirlo.

Ahora, cuenta una pequeña historia propia. Elige una sorpresa cualquiera de tu día a día: encontrarte con alguien de imprevisto, perder el autobús, hallar un objeto o cambiar de planes. Explica dónde estabas, qué pasó y cómo terminó. Si estás con un compañero, pídele que te interrumpa tras el nudo de la historia para preguntarte: «¿Y qué pasó después?». Si estás a solas, haz una pausa en la grabación en ese mismo punto y continúa añadiendo un detalle más. Puedes contar la misma historia dos veces cambiando de interlocutor o variando el detalle por el que te preguntan.

Reaccionar también es fundamental. Toni no se limita a esperar a que Aina termine de hablar, sino que le pide más detalles y reacciona a lo que ella dice. Cuando tu compañero termine de contarte una historia corta, hazle una pregunta sobre algún detalle que te interese de verdad. Si su respuesta cambia lo que habías entendido, coméntalo. Así lograrás que el ejercicio sea una conversación real y no dos monólogos independientes.

Si te cuesta organizar el orden de los acontecimientos, dibuja una línea de tiempo con tres partes en un papel: antes, el hecho sorprendente y qué pasó después. Escribe solo una o dos palabras en cada sección. Cuenta la historia apoyándote en esas notas sin leer la transcripción. Al acabar, comprueba si has alterado el orden o si te has dejado algún detalle importante. Puedes hacer este ejercicio con el relato de Aina, con una historia de tu libro o con algún pequeño suceso de tu semana. Los apuntes te servirán de apoyo al hablar sin necesidad de memorizar un guion.

Este saludo sirve para practicar reacciones conversacionales. Puedes usar ¡cuenta, cuenta! cuando un compañero de clase mencione un acontecimiento interesante.

Aquí se aprecia el contraste entre el pretérito imperfecto (estaba corriendo, no había, estaba temblando) y el pretérito indefinido (vi, hiciste). También muestra el uso de estar + gerundio en el pasado. Para practicar, describe una acción de fondo que estuvieras realizando cuando un imprevisto la interrumpió, por ejemplo: estaba cocinando cuando sonó el teléfono.

A medida que avanza la conversación, Toni le pregunta cómo era el perro y Aina lo describe, lo que te permite practicar las descripciones de animales y rasgos físicos. En la cuarta parte, Aina explica que el perro llevaba collar y describe la chapa. Esto sirve para practicar estructuras como es de o está hecho de seguidas del material, y sirve para + infinitivo, muy útiles para describir objetos cotidianos.

Cuando Aina revela de quién era el perro, Toni reacciona con sorpresa. Esto te ofrece una forma natural de practicar recursos lingüísticos para reaccionar, como ¡no me lo puedo creer!. Después, Toni pregunta cómo terminó la historia y Aina explica la resolución, que incluye una pequeña decepción. Esto te ayudará a practicar cómo describir el final de una secuencia de acontecimientos.

Para terminar la charla, Toni se fija en la bufanda nueva de Aina, que resulta ser un regalo del agradecido dueño del perro. Esta última parte te permite practicar cómo hacer y aceptar cumplidos de forma natural. Puedes ensayarlo elogiando algo que lleve o use un compañero, como me gusta tu bufanda, y respondiendo de forma adecuada.

Ofrece tu ayuda en la unidad 12

Con la unidad 12, ¡Campeones!, practicas temas de deporte, voluntariado, ofrecimiento de ayuda y expresión de deseos. Voluntariado en una carrera solidaria se ambienta en un puesto de avituallamiento de una carrera benéfica en Santander. Rodrigo acude a colaborar como voluntario por primera vez. Estela coordina el grupo: tienen que organizar las bebidas y prepararse para la llegada de los corredores. Se tutean.

Presta atención a la tarea que Rodrigo se ofrece a realizar y a la respuesta que le da Estela. Haz una pausa y ofrece una tarea distinta y sencilla que sirva de ayuda en un evento que conozcas: mover sillas, repartir agua, colgar un cartel o revisar una lista. Aporta un motivo si eso ayuda al organizador a decidirse. Si estás con un compañero, deja que te asigne una tarea diferente. Reacciona al cambio en lugar de repetir tu propuesta inicial.

La escena también te ofrece una forma de expresar un deseo para el día. Piensa en algo que esperarías en un evento real, como que haga buen tiempo, que haya suficientes voluntarios o terminar temprano. Exprésalo en una frase que se adapte a las estructuras que estéis viendo en clase. Si dudas con el verbo, consulta la unidad 12 o coméntalo con tu profesor. No hace falta que te inventes una gran ambición para practicar esta sección de la unidad.

En una última escucha, identifica qué sabe hacer Rodrigo ahora y qué está aprendiendo de Estela. Resume la diferencia y piensa en una tarea en la que tú fueras la persona con experiencia. ¿Cómo se la explicarías a un recién llegado? Esta pregunta conecta esta unidad con la escena de bienvenida de la unidad 1 sin necesidad de copiar ninguna de las dos conversaciones.

Puedes llevar este mismo intercambio fuera del ámbito deportivo. Una comida comunitaria, un mercadillo escolar o una limpieza de tu barrio también necesitan personas que ofrezcan su ayuda y se repartan las tareas. Elige un evento que conozcas. Di qué puedes hacer, pregunta qué queda por preparar y expresa un deseo sobre cómo irá el día. Si tu compañero te pide que hagas otra tarea, responde a esa petición. Esta variedad hace que el vocabulario de la unidad te resulte útil aunque nunca hayas estado en el puesto de agua de una carrera.

Esta apertura te permite practicar cómo ofrecer y pedir ayuda. Intenta cambiar las cajas de agua por otras tareas, como las mesas o las sillas.

Este intercambio destaca el contraste entre saber (hacer algo) y conocer (una persona o un lugar).

Mientras trabajan juntos, Rodrigo le pregunta a Estela por los organizadores y por la propia carrera, lo que te permite practicar el uso de saber y conocer al hablar de personas y eventos. En el cuarto paso, miran al cielo y desean que haga buen tiempo. Esto ofrece un contexto natural para usar el presente de subjuntivo para expresar deseos, como espero que no llueva o ojalá venga mucha gente.

Más tarde, Estela le pregunta a Rodrigo si corre y él le habla de una antigua lesión y de su rutina de natación. Esto sirve para repasar perífrasis verbales como volver a + infinitivo y empezar a + infinitivo. Intenta describir un deporte o actividad que dejaras de hacer y hayas retomado usando he vuelto a correr o quiero empezar a nadar.

A continuación, Estela le pregunta a Rodrigo por qué se animó a ser voluntario, lo que te permite expresar aspiraciones y motivos personales utilizando el infinitivo y el subjuntivo. Por último, cuando llegan los primeros corredores, Estela y Rodrigo reparten agua y los animan. Esto te sirve para practicar el vocabulario deportivo y las palabras de aliento, como ¡vamos! o ¡ánimo!.

Lleva la siguiente pregunta a clase

En estas tres escenas, el paso clave es la pregunta de seguimiento: ¿por qué te has apuntado?, ¿qué pasó después? o ¿en qué puedo ayudar? Cambia tanto la pregunta como tu respuesta. Un compañero puede hacértela, o puedes escribirla en una tarjeta y responder tras una pausa. Si se te escapa algún detalle de la grabación, vuelve a reproducir la parte exacta donde se menciona y comprueba qué te ha faltado por entender.

Apunta brevemente lo que querías decir. Una duda sobre una hora, un tiempo de pasado o un ofrecimiento de ayuda formal le darán a tu profesor algo concreto sobre lo que trabajar contigo. Intenta repetir la frase corregida una vez más después de clase y luego sigue avanzando con la unidad que estés viendo. Este método funciona de la misma manera con los audios de la editorial y las tareas del curso.

El portal de Nuevo Prisma A2 enlaza los doce cursos de apoyo originales por si quieres ver más escenas de la unidad que estés estudiando. Elige una cuyo contexto te interese, practícala y luego vuelve a tu libro de texto y al trabajo de clase.

HearSay no está afiliado a la Editorial Edinumen ni respaldado por esta. Nuevo Prisma A2 es una marca registrada de su propietario. Estas conversaciones son de creación propia y se han diseñado en torno a los temas de cada capítulo.

FAQ

¿Qué edición y unidades utiliza esta guía?

Toma como referencia la primera edición de Nuevo Prisma A2 (2013) y utiliza las unidades 1, 7 y 12. Si tu edición es distinta, puedes comparar los temas con el índice de tu propio libro.

¿Puedo seguir este método de práctica sin usar HearSay?

Sí. Puedes utilizar las grabaciones de la editorial, las tareas que te asigne tu profesor y practicar con un compañero, o bien hacer una pausa y responder por tu cuenta. Las escenas de HearSay son conversaciones originales de apoyo que abordan temas similares de manera opcional.

¿Qué pasa si mi historia es muy corta?

Empieza explicando dónde estabas y qué pasó. Añade un detalle cuando puedas y propón una pregunta. Consulta con tu profesor las estructuras sobre las que tengas dudas antes de ponerte a practicarlas una y otra vez.