Imagina que estás en una reunión con clientes de otros países. Todos hablan en su idioma. Tú te sabes las respuestas, pero te da miedo hablar por si no suenas profesional. Al final, te callas.
Aprender un idioma para trabajar no tiene por qué ser un segundo empleo. Sabemos que no te sobra el tiempo para hacer aburridos ejercicios de gramática. Por eso, en esta guía te enseñamos trucos sencillos para practicar en tu día a día sin agobiarte.
Por qué aprender un idioma para el trabajo es más fácil de lo que crees
Si quieres conseguir un ascenso, mudarte fuera o hablar con clientes, ya tienes una gran ventaja. Mucha gente estudia idiomas por pasatiempo y lo deja porque se aburre. Tú no. Tú tienes un motivo real para practicar cada día.
Los expertos llaman a esto «motivación instrumental». Significa que usas el idioma como una herramienta para hacer tu trabajo. Según explica Dörnyei (2009), cuando tus metas con el idioma coinciden con tu carrera, aprendes mucho más rápido. Imagínate liderando una reunión o cerrando un trato. Esa idea te dará fuerzas en los días más duros.
Además, no necesitas aprenderte todo el diccionario para trabajar bien. Solo debes dominar lo que usas en tu puesto. Mientras otros pierden el tiempo aprendiendo nombres de animales, tú puedes ir directo a escribir correos o preparar presentaciones.
Para empezar, puedes hacer clases en internet como el curso English for Career Development para aprender a buscar empleo. Si te gustan más los libros, la colección Market Leader Series usa casos de negocios reales para enseñarte. Si vas directo a lo que necesitas, ahorrarás la mitad de tiempo.
Cómo practicar cuando tienes una agenda apretada
Olvídate de esa idea de que necesitas horas libres para estudiar. No es verdad. Lo mejor es meter el idioma en tu rutina diaria sin que casi te des cuenta.
Por ejemplo, cambia el idioma de tu móvil o de tu ordenador. Así, cada mensaje o aviso que te llegue será una pequeña lección de lectura.
También puedes aprovechar el camino al trabajo o el rato que limpias la casa. Escuchar pódcasts de tu sector es una idea fantástica. De hecho, escuchar solo diez minutos al día te ayuda a aprender frases naturales y a entender mejor a los demás (Soyoof et al., 2021).
Si estudias inglés, prueba con Business English Pod. Hablan despacio y claro sobre temas de oficina.
Si prefieres algo más rápido y natural, escucha Business English from All Ears English. Te enseñará a responder preguntas difíciles en el trabajo.
Business English from All Ears English
Si estás con otros idiomas, busca programas como Business Spanish o Expertly German para hablar con tus compañeros.
Herramientas como HearSay te lo ponen muy fácil. Te envían lecciones de audio de diez minutos directas a tu WhatsApp. Puedes escucharlas mientras paseas al perro o haces el café. Luego, puedes responder con una llamada para practicar una conversación de trabajo. Es cómodo, rápido y cabe en cualquier hueco de tu día.
Cómo aprender el vocabulario adecuado para tu puesto
Casi todas las aplicaciones te enseñan frases como «El gato está bajo la mesa». Pero eso no te sirve para explicar un presupuesto o presentar un plan de marketing. A esto lo llamamos la brecha del vocabulario profesional: saber palabras del día a día, pero no las que necesitas para trabajar.
Para solucionarlo, olvida los cursos básicos. Empieza a buscar palabras reales de tu sector.
Lee las noticias en el idioma que estudias. Si aprendes español, lee elEconomista para enterarte de temas de dinero. Si estudias francés, prueba con HBR France para ver temas de gestión. Cuando encuentres una frase útil, no apuntes solo una palabra suelta: guarda la frase entera.
Usa DeepL Translator para comprobar que tus frases suenan educadas. Luego, guárdalas en una aplicación de tarjetas como Anki. Esta aplicación te recuerda las palabras justo antes de que se te vayan a olvidar.
Con HearSay no tienes que perder el tiempo haciendo estas listas. Ellos crean un curso a tu medida según tu puesto y tus metas. Si necesitas hablar de tecnología, transporte o finanzas, tus lecciones irán directas a eso. Además, profesores de verdad revisan todo para que aprendas el vocabulario correcto.
El gran avance del nivel B1: cómo discrepar con educación
No hace falta hablar perfecto para trabajar en otro idioma. Con un nivel intermedio (el llamado B1) ya puedes defenderte en casi cualquier oficina, aunque cometas algún fallo.
La gran diferencia entre un principiante y alguien con nivel intermedio es cómo maneja los momentos difíciles. En el trabajo no puedes decir simplemente: «No, te equivocas». Suena muy borde y puede molestar a tus compañeros.
Para decir que no sin resultar antipático, los buenos comunicadores usan frases más suaves (Bjørge, 2012). En vez de un «no» directo, dicen cosas como: «Entiendo lo que dices, pero ¿hemos pensado en...?». Este pequeño cambio hace que las reuniones sigan siendo agradables y productivas.
Para aprender estos trucos, echa un vistazo al vídeo de YouTube How to Speak Like a Manager. Te enseña a cambiar palabras sencillas por otras más profesionales.
Si trabajas en una oficina alemana, el curso gratuito Deutsch am Arbeitsplatz te enseña a hablar de forma educada en el trabajo.
Ver series de televisión también ayuda un montón. Series como Call My Agent! en francés o Suits en inglés son perfectas. En ellas verás cómo bromean, discuten y negocian los nativos. Copiar cómo se hablan los personajes en la pantalla te ayudará a llevarte mejor con tus compañeros de oficina.
Empieza poco a poco hoy mismo
No necesitas pasar horas en una clase para mejorar tu idioma en el trabajo. Con pequeños ratos al día y centrándote en lo que de verdad usas, avanzarás muy rápido. Empieza hoy mismo con algo pequeño: cambia el idioma de tu móvil o escucha un pódcast en tu próximo paseo.
Si quieres ir más rápido, puedes crear un curso personalizado con HearSay hoy mismo. Para recibir tu primera lección de audio en tu WhatsApp, entra en HearSay Get Started.
References
- Bjørge, A. K. (2012). Expressing disagreement in ELF business negotiations: Theory and practice. Applied Linguistics, 33(4), 406-427. https://doi.org/10.1093/applin/ams015
- Dörnyei, Z. (2009). The L2 Motivational Self-System. In Z. Dörnyei & E. Ushioda (Eds.), Motivation, language identity and the L2 self (pp. 9-42). Multilingual Matters. https://doi.org/10.21832/9781847691293-003
- Soyoof, A., et al. (2021). Informal digital learning of English (IDLE): A scoping review of what has been done and a look towards what is to come. Computer Assisted Language Learning. https://doi.org/10.1080/09588221.2021.1936562
