Un curso de audio para escuchar cada día donde quieras: en el metro, paseando, con el café. Empiezas a entender a los nativos y por fin te sueltas a hablar, sin salir de WhatsApp.
Cómo pedir en un puesto callejero – HearSay árabe A2
Acompaña a ندى y a زياد para aprender a pedir un desayuno tradicional en un puesto callejero, conversación a conversación. Cada lección entrena tu oído hasta que puedas entender cada palabra y responder.
Lecciones Ofrecerse a pedir comida para alguien Ziad ve que a Nada le cuesta avanzar en una cola llena de gente y se ofrece a pedir el desayuno para ambos en un puesto callejero muy concurrido.
Explicar los motivos de un traslado por trabajo Nada y Ziad se presentan y Nada le cuenta que hace poco se mudó de Luxor a El Cairo para asistir a una conferencia de turismo.
Expresar preferencias específicas sobre la comida Ziad y Nada comentan cómo prefieren que les preparen las habas y deciden añadir faláfel caliente a su desayuno.
Preguntar por el lugar de trabajo de alguien Después de que Ziad mencione que lleva treinta años comiendo en el mismo puesto ambulante, Nada le pregunta por su taller, que está cerca de allí.
Mostrar interés por el oficio de alguien Ziad comparte su pasión de toda la vida por la fabricación de instrumentos musicales y Nada expresa su admiración por este arte y su deseo de visitar el taller.
Aceptar la comida y de mostrar agradecimiento Ziad invita a Nada a visitar su taller cuando quiera mientras les traen el desayuno, y Nada le agradece de corazón su hospitalidad y su ayuda entre la multitud.
Comparar la comida de distintas regiones Ziad le pregunta a Nada sobre las diferencias entre la comida de El Cairo y la de Luxor, y Nada le describe un desayuno tradicional de su ciudad natal.
Prometer traer comida a alguien Ziad le cuenta lo mucho que le gusta el pan tradicional de Luxor y Nada le promete traerle un poco cuando vuelva de su viaje la semana que viene.
Hablar sobre la duración de una estancia Ziad le agradece a Nada el detalle, y ella le explica cuánto tiempo más se quedará en El Cairo para asistir a su congreso de trabajo.
Sugerir una hora de encuentro habitual Ziad y Nada se dan cuenta de que tienen el mismo horario por las mañanas y acuerdan verse todos los días en el puesto de comida para desayunar.
Ofrecerse a pagar la cuenta Nada pide la cuenta, pero Ziad insiste en invitarla a desayunar como muestra de bienvenida a El Cairo.
Negociar quién paga la cuenta Nada acepta a regañadientes que Ziad pague el desayuno esta vez, con la condición de que ella invite en su próxima comida juntos.
Elogiar la comida y dar las gracias Nada elogia la deliciosa comida y su sabor único, mientras que Ziad le da una cálida bienvenida a El Cairo y ella le agradece su hospitalidad.
Desear un buen día Ziad se prepara para salir a abrir su taller y Nada le desea un día próspero y lleno de bendiciones mientras se despiden.